José Guadalupe Posada
Altar elaborado por Laura Salvador y Cristina Sánchez
José Guadalupe Posada Aguilar nació el 2 de febrero de 1852 en el barrio de San Marcos de la ciudad de Aguascalientes, México, en el seno de una familia humilde. Desde joven mostró interés por el dibujo y, gracias a la enseñanza de su hermano mayor, aprendió a leer, escribir y a ilustrar. En 1868 ingresó como aprendiz al taller de litografía de José Trinidad Pedroza, donde se formó en técnicas de grabado y litografía.
Durante la década de 1870 trabajó en León y posteriormente se estableció en la Ciudad de México en 1888, donde desarrolló su obra gráfica durante un periodo de intensa transformación social y política en México. Posada ilustró volantes, periódicos, libros infantiles, juegos de mesa y grabados satíricos con gran velocidad, pues se estiman más de 20 000 imágenes creadas durante su carrera.
Su estilo combina la tradición popular, la crítica social y la iconografía de la muerte. Fue célebre por sus “calaveras” —esqueletos y calacas que bailan, trabajan o se burlan de la sociedad opulenta—, siendo la más reconocida la figura de La Calavera Garbancera, símbolo moderno del Día de Muertos y mejor conocida como la Catrina.
A pesar de su prolífica producción, Posada murió en la pobreza el 20 de enero de 1913 en la Ciudad de México, sin haber alcanzado reconocimiento generalizado. Fue redescubierto en los años 20–30 por artistas como Diego Rivera y José Clemente Orozco, quienes reconocieron su valor como precursor del arte gráfico mexicano moderno.
Hoy, Posada es considerado el «grabador del pueblo» y su obra forma parte esencial de la memoria visual y cultural de México, influyendo en el arte popular, la ilustración y la gráfica contemporánea.
“La muerte es democrática.” — José Guadalupe Posada
JOSÉ GUADALUPE POSADA
Altar made
